domingo, 6 de noviembre de 2011

Cuando sea grande, quiero ser como Amy Hempel


"La mayoría de los hechos son hilarantes, pero en el último momento, cuando la risa te ha desarmado, va y te rompe el corazón...
Ella te rompe el corazón. Por encima de todo. La perversa Amy Hempel. Eso es lo primero que Tom te enseña en el taller. Que un buen relato tiene que hacerte reir y un momento después romperte el corazón"

       (Chuck Palahniuk refiriéndose a la escritura de Amy Hempel.)

En eso estamos, tía Amy, en eso estamos  ;)

... II




Tenía pensado escribir algo que produjera un cambio radical dentro de la mentalidad exitista y cortoplacista de tantos humanoides engullidores de sushi y chill out, y que de alguna manera eso afectara la base de lo que creemos nuestro concepto de evolución y crecimiento; algo que desalineara los polos y produjera un efecto de introspección contemplativa e iluminadora, una especie de hecatombe de los sentidos y sentimientos, algo como presenciar la batalla final entre Gokú y Chuck Norris…
Algo terrible.
Algo Inefablemente conmovedor.
Algo que los enmudeciera y produjera alguna pequeña grieta en sus pétreos corazones
Porque mi corazón es un páramo yermo y desolado y sólo ver algo como Megan Fox tirando con Scarlett Johansson podría hacerme creer de nuevo en el ser humano.
Pero me da paja así que me voy a acostar.
Buenas noches.

sábado, 5 de noviembre de 2011

Me gusta...


 A pito de nada... son sólo cosas que me gustan.
Sí, me acordé de Roland Barthes y soy una sucia copiona...

La comida china, la música de gaitas, la arquitectura, los jardines japoneses, los buenos audífonos, las caracolas, el Simbolismo, algunos cuadros de Van Gogh ("La Iglesia de Saint-Auvers", por ejemplo), la música africana (sus percusiones), el vodka naranja, el vodka tónica, las películas históricas, los perfumes cítricos, la buena ropa, las zapatillas Vans, la Sprite, los perros, el sonido del harpa, los cigarros mentolados, los lápices tinta, los relojes Swatch, el papel de buena calidad, el olor de la vainilla, el helado de tres leches,. los marcadores de libros, las mujeres con mucho sentido del humor, los lentes ópticos de carey, el sonido del violonchelo, los tatuajes, las bandas sonoras de películas, los pescados, los mariscos, los mapas antiguos, la mitología griega, las postales, las estrellas, el mar, Valparaíso, la literatura, Drácula, los idiomas, el jazz, el bossa nova, las almendras, los doritos de queso, andar en bicicleta, viajar, sacar fotos, los libros de arte, los libros de botánica, los libros de ornitología, Charles Darwin, los libros e ilustraciones de naturalistas (Darwin, Domeyko, Gay, Humboldt...), el Museo de Historia Natural de la Quinta Normal, bailar, el diseño, los buzos Adidas, las mochilas Billa Bong, el buen cine, Jane Austen, jaidefinichon.com, los días soleados, la tranquilidad, las acuarelas, el campo, la playa, andar a caballo, las frutillas con crema, el whisky, el buen café de grano, el té con sabores, el Nestea de durazno, el sonido de la lira, el sonido del banjo, la música electrónica experimental, la fotografía de fiestas religiosas, las cartas, las estampillas, los comerciales de Colún, el olor del aire después de la lluvia, las flores, los cactus, los memes, los bolsos de cuero color café, la comida peruana, las películas de Tarantino (y más sus bandas sonoras), los polerones Gap...

Son más las cosas que me gustan.
Las que no me gustan son tan pocas...
Sí, soy una mujer fácil de complacer...

No me gusta... el ketchup, ver tele, la flojera, la gente que tiene bonito físico ("la buena percha") y que se viste pésimo, los pistachos, el puto frizz en el pelo, el sonido de las motos, el dolor de cabeza, comer a deshoras, los libros de Coelho...

lunes, 19 de septiembre de 2011



"Los enfermeros llevaron a Cecilia al hospital del Bon Secours, en Kercheral y Maumee. En la sala de urgencias, Cecilia contemplaba, con un distanciamiento no exento de pavor, los intentos que hacían por salvarle la vida. Sus ojos amarillos no parpadearon ni tampoco se arredró cuando le clavaron la aguja en el brazo. El doctor Armonson le cosió los cortes de las muñecas y a los cinco minutos de la transfusión la declaró fuera de peligro. Tras acariciarle la barbilla, le dijo:
-¿Qué haces aquí, guapa? Si todavía no tienes edad para saber lo mala que es la vida...
    Fue entonces cuando Cecilia dijo en voz alta lo que habría podido considerarse su nota póstuma, aunque en este caso totalmente inútil puesto que seguía con vida.

-Está muy claro, doctor, que usted nunca ha sido una niña de trece años.-"

de "Las vírgenes suicidas" (Jeffrey Eugenides)

martes, 13 de septiembre de 2011

Porque no cualquier micro sirve...



-"(...) ¿Te gusta la soledad? -Apoyó la mejilla sobre la palma de la mano de su mano- ¿te gusta viajar solo, comer solo, sentarte en las clases solo, apartado de la gente?
- A nadie le gusta la soledad. Pero no me interesa hacer amigos a cualquier precio. No estoy dispuesto a desilusionarme..."

de "Tokio Blues, Norwegian Wood"  (Haruki Murakami)

La manera



"Uno digiere y absorbe su vida convirtiéndola en historias -dice- igual que este teatro parece digerir a la gente.
Con una mano señala una mancha en la alfombra, una mancha oscura, pegajosa y cubierta de moho, a la que le han salido brazos y piernas.
Otros sucesos -los que no puedes digerir- te envenenan, las peores partes de tu vida, esos momentos de los que no puedes hablar, te pudren desde dentro. Hasta que no eres más que la sombra húmeda de Cassandra en el suelo. Sepultada en el barro amarillento de tus propias proteínas.
Pero las cosas que sí puedes digerir, que sí puedes contar: de esos momentos pasados se puede tomar el control. Se les puede dar forma, elaborarlos, dominarlos. Y usarlos en tu beneficio.
 Son historias que se pueden usar para que la gente se ría o llore o vomite. O tenga miedo. Para hacer que la gente se sienta como se siente uno. Para ayudar a agotar ese momento del pasado para ellos y para uno mismo. Hasta que ese momento está muerto. Consumido. Digerido. Absorbido.
  Así es como podemos comernos toda la mierda que pasa."

De "Fantasmas" (Chuck Palahniuk)

martes, 6 de septiembre de 2011

La letra




"El lenguaje nos ayuda a capturar el mundo y cuanto menos lenguaje tengamos, menos mundo capturamos.. Una mayor capacidad expresiva supone una mayor capacidad de comprensión de las cosas. Si se empobrece la lengua, se empobrece el pensamiento."
Fernando Lázaro Carreter. Filólogo español.